jueves, 15 de febrero de 2007

CALIMBEANDO EL ALMA


Pequeña herramienta de placer, ocho lenguas, ocho calidos sonidos que se fusionan para tejer un ejemplo de simpleza y calidéz.

2 comentarios:

Javiera Leonor dijo...

¡Uy! Esta pequeña si se las trae, comunica una sutileza de risa de bebé con gotas de lluvia cayendo del techo.

Es dulce y armónica adónde aparezca. La extraño un poco...

Carlo Fabri dijo...

comunica directamente a la persona con la tierra y todo lo pueda oírla, solo hay que mover los pulgares, hacer vibrar las lenguitas y mirar al cielo o a la persona que amas.